Greta Thunberg es detenida en Londres durante protesta propalestina en apoyo a activistas en huelga de hambre
La activista climática sueca Greta Thunberg fue detenida este lunes en el centro de Londres mientras participaba en una protesta propalestina que ha captado la atención internacional. La manifestación se desarrolló como parte de una huelga de hambre encabezada por simpatizantes del grupo Palestine Action, recientemente prohibido por el gobierno del Reino Unido.
La presencia de Thunberg, reconocida mundialmente por su activismo ambiental, dio mayor visibilidad a la protesta, que busca exigir la liberación de varios activistas detenidos y denunciar lo que consideran una criminalización de la protesta política en territorio británico.
La detención ocurrió cerca de un edificio gubernamental, donde un grupo de manifestantes se había congregado de forma pacífica para mostrar su respaldo a los activistas encarcelados. De acuerdo con testigos, la policía actuó tras considerar que la protesta incumplía las restricciones vigentes sobre concentraciones públicas.
Palestine Action es un colectivo que ha realizado acciones directas contra empresas vinculadas con la industria armamentista israelí. El gobierno británico decidió recientemente clasificar al grupo como organización prohibida, argumentando riesgos a la seguridad pública y daños a la propiedad privada.
La decisión ha generado un intenso debate en el Reino Unido, donde organizaciones de derechos humanos han advertido que la medida podría sentar un precedente peligroso para la libertad de expresión y el derecho a la protesta.
Uno de los puntos más sensibles de la protesta es la huelga de hambre iniciada por dos de los activistas detenidos, quienes, según los manifestantes, llevan más de 50 días sin ingerir alimentos. Su estado de salud ha generado preocupación entre médicos y defensores de derechos humanos.
La negativa del gobierno británico a intervenir directamente en el caso ha provocado indignación entre sectores de la sociedad civil. Las autoridades han reiterado que la situación está en manos del sistema judicial y que no habrá injerencia política en el proceso.
En Londres, la detención de Greta Thunberg ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza policial frente a protestas pacíficas, especialmente cuando involucran figuras públicas de alto perfil.
Simpatizantes de la causa señalaron que la participación de Thunberg demuestra la interconexión entre las luchas climáticas, sociales y de derechos humanos. “La justicia climática no puede separarse de la justicia social”, expresaron algunos manifestantes durante la protesta.

Por su parte, voceros policiales afirmaron que la detención se realizó conforme a la ley y que todos los involucrados fueron tratados de acuerdo con los protocolos establecidos. No se han reportado cargos formales inmediatos contra la activista sueca.
Analistas consideran que este episodio podría aumentar la presión internacional sobre el gobierno británico, especialmente si el estado de salud de los huelguistas de hambre continúa deteriorándose. También podría fortalecer el apoyo global a las protestas propalestinas en Europa.
Asimismo, la detención de una figura tan influyente como Greta Thunberg podría motivar nuevas movilizaciones y pronunciamientos de organizaciones internacionales, ampliando el debate sobre la criminalización del activismo político.


