Absuelven a ‘El Mochaorejas’ del delito de secuestro; seguirá en prisión por otras causas penales
En una resolución judicial que ha vuelto a poner en el centro del debate público uno de los casos más sonados de la lucha contra el crimen organizado en México, Daniel Arizmendi López, mejor conocido como “El Mochaorejas”, fue absuelto del delito de secuestro por una jueza federal este 24 de diciembre de 2025. Sin embargo, a pesar de esta decisión, no será liberado de la cárcel, ya que enfrenta múltiples causas penales y sentencias acumuladas que mantienen su reclusión.
La sentencia fue emitida por la jueza Segunda de Distrito en Materia Penal del Estado de México, Raquel Ivette Duarte Cedillo, tras determinar que no existían pruebas suficientes para acreditar la comisión del delito de privación ilegal de la libertad (secuestro) por parte de Arizmendi López en una de las causas penales en su contra.
Daniel Arizmendi López adquirió notoriedad en la década de los noventa por su participación en múltiples secuestros violentos en varios estados del país, utilizando métodos crueles como la mutilación de las orejas de sus víctimas para presionar a las familias a pagar rescates.
La jueza argumentó en su sentencia que los medios de prueba presentados por la Fiscalía General de la República no eran suficientes para demostrar de forma fehaciente la responsabilidad de Arizmendi en los hechos imputados por la supuesta privación ilegal de la libertad en aquella causa penal específica, motivo por el cual se dictó la absolución de ese cargo.
Aunque la absolución del delito de secuestro fue considerada una victoria judicial para Arizmendi, la sentencia por el delito de delincuencia organizada fue declarada como “compurgada”, debido a que el reo ya lleva más de dos décadas en prisión.
A pesar de la resolución, no existe un impacto inmediato de liberación para el recluso, ya que continúa preso en el penal federal de máxima seguridad de Gómez Palacio, Durango, donde enfrenta otras sentencias y procesos pendientes que suman varias décadas de cárcel por diversos delitos relacionados con el crimen organizado.
La noticia ha generado reacciones encontradas entre la sociedad: por un lado, defensores de los derechos humanos señalan la necesidad de respetar debidamente la presunción de inocencia y los estándares probatorios en procesos penales; por otro, víctimas y familiares de secuestros históricos consideran polémicas ciertas decisiones judiciales que podrían interpretarse como una liberación anticipada de figuras tan violentas.
Hasta el momento no se han difundido declaraciones oficiales de la defensa de Arizmendi ni de las autoridades federales, más allá de la propia sentencia judicial. Expertos en justicia penal han señalado que este tipo de resoluciones pueden abrir debates sobre la calidad de las investigaciones y el uso de pruebas en casos de alto impacto.

Aunque esta absolución es un paso legal significativo para “El Mochaorejas”, no implica su libertad inmediata ni el archivo definitivo de todas las causas en su contra. Arizmendi López seguirá enfrentando otros cargos penales que todavía podrían llevar a una prolongación de su estancia en prisión.
Este caso también podría impulsar nuevas revisiones judiciales en otros procesos relacionados con secuestro y crimen organizado donde existan dudas sobre la suficiencia de la evidencia aportada en su momento.


